Universo es una palabra derivada del latín que a su vez proviene de ūnus (‘uno’, en el sentido de ‘único’) y versus (‘desarrollado, puesto junto a’). Concretamente, el significado de la palabra latina versus en este caso significa dirigido hacia.
El Universo es generalmente definido como todo lo que existe físicamente: la totalidad del espacio y del tiempo, de todas las formas de la materia, la energía y el impulso, y las leyes y constantes físicas que las gobiernan. Sin embargo, el término “universo” puede ser utilizado en sentidos contextuales ligeramente diferentes, para referirse a conceptos como el cosmos, el mundo o la naturaleza.
Observaciones astronómicas indican que el Universo tiene una edad de 13,73 ± 0,12 mil millones de años y por lo menos 93 mil millones de “años luz” de extensión.[1] El evento que dio inicio al Universo se denomina Big Bang. En aquel instante toda la materia y la energía del universo observable estaba concentrada en un punto de densidad infinita. Después del Big Bang, el universo comenzó a expandirse para llegar a su condición actual, y lo continúa haciendo.
Ya que, de acuerdo con la teoría especial de la relatividad, la materia no puede moverse a una velocidad superior a la de la luz, puede parecer paradójico que dos objetos del universo puedan haberse separado 93 mil millones de años luz en un tiempo de sólo 13 mil millones de años; sin embargo, esta separación es una consecuencia natural de la teoría de relatividad general.
Dicho simplemente, el espacio puede ampliarse a un ritmo superior que no está limitado por la velocidad de la luz. Por lo tanto, dos galaxias pueden separarse una de la otra más rápidamente que la velocidad de la luz, es el espacio entre ellas el que crece.
Mediciones sobre la distribución espacial y el desplazamiento hacia el rojo (“redshift“) de galaxias distantes, la radiación cósmica de fondo de microondas, y los porcentajes relativos de los elementos químicos más ligeros, apoyan la teoría de la expansión del espacio, y más en general, la teoría del Big Bang, que propone que el espacio en sí se creó a partir de la nada en un momento específico en el pasado.
Observaciones recientes han demostrado que esta expansión se está acelerando, y que la mayor parte de la materia y la energía en el universo es fundamentalmente diferente de la observada en la Tierra, y no es directamente observable (véanse materia oscura y energía oscura). La imprecisión de las observaciones actuales ha limitado las predicciones sobre el destino final del Universo.
Los experimentos sugieren que el Universo se ha regido por las mismas leyes físicas, constantes a lo largo de su extensión e historia. La fuerza dominante en distancias cósmicas es la gravedad, y la relatividad general es actualmente la teoría más exacta en describirla. Las otras tres fuerzas fundamentales, y las partículas en las que actúan, son descritas por el Modelo Estándar. El Universo tiene por lo menos tres dimensiones del espacio y una de tiempo, aunque experimentalmente no se pueden descartar dimensiones adicionales muy pequeñas. El espacio-tiempo parece estar conectado de forma sencilla y sin problemas, y el espacio tiene una curvatura media muy pequeña, de manera que la geometría euclidiana es, como regla general, exacta en todo el universo.
En filosofía se denomina Universo al mundo, o conjunto de todo lo que sucede. La ciencia modeliza el universo como un sistema cerrado que contiene energía y materia adscritas al espacio-tiempo y que se rige fundamentalmente por principios causales.
Basándose en observaciones del universo observable, los físicos intentan describir el continuo espacio-tiempo en que nos encontramos, junto con toda la materia y energía existentes en él. Su estudio, en las mayores escalas, es el objeto de la cosmología, disciplina basada en la astronomía y la física, en la cual se describen todos los aspectos de este universo con sus fenómenos.
- Edad: el Universo tiene 13.700 millones de años aproximadamente
- Destino final: las pruebas apoyan la Teoría de la expansión permanente del Universo, aunque otras afirman que la materia oscura puede ejercer la fuerza de gravedad suficiente para detener la expansión y hacer que toda la materia se comprima; algo a lo que los científicos llamarían el “Big Crunch” o la Gran Implosión.
La teoría actualmente más aceptada dada por el belga valón Lemaître de la formación del Universo es el modelo del Big Bang, que describe la expansión del espacio-tiempo a partir de una singularidad espaciotemporal. El Universo experimentó un rápido periodo de inflación cósmica que arrasó con todas las irregularidades iniciales. A partir de entonces el Universo se expandió y se convirtió en estable, más frío y menos denso. Las variaciones menores en la distribución de la masa dieron como resultado la segregación fractal en porciones, que se encuentran en el universo actual como cúmulos de galaxias.


Un planeta es, según la definición adoptada por la Unión Astronómica Internacional el 24 de agosto de 2006, un cuerpo celeste que:[1]
Según esta definición, el Sistema Solar consta de ocho planetas: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Plutón, que hasta 2006 se consideraba un planeta, ha pasado a clasificarse como planeta enano, junto a Ceres, también considerado planeta durante algún tiempo, ya que era un referente en la ley de Titius-Bode, y más recientemente considerado como asteroide, y Eris, un objeto transneptuniano similar a Plutón. Ciertamente desde los años 70 existía un amplio debate sobre el concepto de planeta a la luz de los nuevos datos referentes al tamaño de Plutón (menor de lo calculado en un principio), un debate que aumentó en los años siguientes al descubrirse nuevos objetos que podían tener tamaños similares. De esta forma, esta nueva definición de planeta introduce el concepto de planeta enano, que incluye a Plutón, Ceres, y Eris y tiene la diferencia de definición en (c), ya que no ha despejado la zona local de su órbita y no es un satélite de otro cuerpo.
Los cuerpos que giran en torno a otras estrellas se denominan generalmente planetas extrasolares o exoplanetas. Las condiciones que han de cumplir para ser considerados como tales son las mismas que señala la definición de planeta para el Sistema Solar, si bien giran en torno a sus respectivas estrellas. Incluyen además una condición más en cuanto al límite superior de su tamaño, que no ha de exceder las 13 masas jovianas y que constituye el umbral de masa que impide la fusión nuclear de deuterio.[2]
Etimológicamente, la palabra planeta proviene del latín que la tomó del griego πλανήτης planētēs (“vagabundo, errante”), y de planaö (“yo vagabundeo”). El origen de este término proviene del movimiento aparente de los planetas con respecto al fondo fijo de las estrellas que, a pesar de moverse por el firmamento según las diferentes estaciones, mantienen sus posiciones relativas.
Así, la palabra planeta fue utilizada en la antigua teoría geocéntrica para designar los siete astros que son visibles a simple vista y que se desplazan con respecto a las estrellas del firmamento. Estos astros eran el Sol, la Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno.
Con el advenimiento de la teoría heliocéntrica de Copérnico, que tiene un precedente en la de Aristarco de Samos, la Tierra fue considerada un planeta (1543), y el Sol y la Luna dejaron de serlo. Por lo tanto, el número de planetas se redujo a seis.

Se denomina satélite natural a cualquier objeto que orbita alrededor de un planeta. Generalmente el satélite es mucho más pequeño y acompaña al planeta en su evolución alrededor de la Estrella que orbite (si orbita alguna).
Luna
De Wikipedia, la enciclopedia libre
Luna
|
|
| Características orbitales |
| Radio orbital medio |
384.400 km |
| Excentricidad |
0,0549 |
| Periodo orbital |
27 d 7h 43,7 min |
| Inclinación |
5,1454° |
| Es un satélite de |
la Tierra |
| Diámetro angular geocéntrico |
| En el perigeo |
33′ 28,8″ |
| En el apogeo |
29′ 23,2″ |
| Diámetro medio |
31′ 5,2″ |
| Características físicas |
| Diámetro Ecuatorial |
3.474,8 km |
| Superficie |
38 millones de km2 |
| Masa |
7,349 × 1022 kg |
| Densidad media |
3,34 g/cm3 |
| Gravedad superficial |
1,62 m/s2 |
| Velocidad de escape |
2,38 km/s |
| Período de rotación |
27d 7h 43,7min |
| Inclinación axial |
1,5424° |
| Albedo |
0,12 |
| Temp. superficial |
| mín. |
media (día) |
media (noche) |
máx. |
| 40 K |
380 K |
120 K |
396 K |
|
| Características atmosféricas |
| Presión atmosférica |
3 × 10-10 Pa |
| Helio |
25% |
| Neón |
25% |
| Hidrógeno |
23% |
| Argón |
20% |
Metano
Amoníaco
Dióxido de carbono |
trazas |
| Composición de la corteza |
| Oxígeno |
43% |
| Silicio |
21% |
| Aluminio |
10% |
| Calcio |
9% |
| Hierro |
9% |
| Magnesio |
5% |
| Titanio |
2% |
| Níquel |
0,6% |
| Sodio |
0,3% |
| Cromo |
0,2% |
| Potasio |
0,1% |
| Manganeso |
0,1% |
| Azufre |
0,1% |
| Fósforo |
500 ppm |
| Carbono |
100 ppm |
| Nitrógeno |
100 ppm |
| Hidrógeno |
50 ppm |
| Helio |
20 ppm |
La Luna es el único satélite natural de la Tierra. Es el cuerpo más cercano y el mejor conocido. La distancia media entre el centro de la Tierra y la Luna es de 384.400 km. Su diámetro (3.476 km) es de menos de un tercio del terrestre, su superficie es una catorceava parte (37.700.000 km2), y su volumen alrededor de una cincuentava parte (21.860.000.000 km3).
Sol
De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde
Disco solar)
El Sol
 |
| Datos derivados de la observación |
| Distancia media desde la Tierra |
149.597.871 km (~1,5 × 1011 m) |
| Brillo visual (V) |
–26,8m |
| Magnitud absoluta |
4,8m |
| Diám. angular en el perihelio |
32′ 35,64″ |
| Diám. angular en el afelio |
31′ 31,34″ |
| Características físicas |
| Diámetro |
1.392.000 km (~1,4 × 109 m) |
| Diámetro relativo (dS/dT) |
109 |
| Superficie |
6,09 × 1018 m2 |
| Volumen |
1,41 × 1027 m3 |
| Masa |
1,9891 × 1030 kg |
| Masa relativa a la de la Tierra |
333400x |
| Densidad |
1411 kg/m3 |
| Densidad relativa a la de la Tierra |
0,26x |
| Densidad relativa al agua |
1,41x |
| Gravedad en la superficie |
274 m/s2 (27,9 g) |
| Temperatura de la superficie |
5780 K |
| Temperatura de la corona |
5 × 106 K |
| Temperatura del núcleo |
~1,36 × 107 K |
| Luminosidad (LS) |
3,827 × 1026 W |
| Características orbitales |
| Periodo de rotación |
|
| En el ecuador: |
27d 6h 36min |
| A 30° de latitud: |
28d 4h 48min |
| A 60° de latitud: |
30d 19h 12min |
| A 75° de latitud: |
31d 19h 12min |
Periodo orbital alrededor del
centro galáctico |
2,2 × 108 años |
| Composición de la fotosfera |
| Hidrógeno |
73,46% |
| Helio |
24,85% |
| Oxígeno |
0,77% |
| Carbono |
0,29% |
| Hierro |
0,16% |
| Neón |
0,12% |
| Nitrógeno |
0,09% |
| Silicio |
0,07% |
| Magnesio |
0,05% |
| Azufre |
0,04% |
El Sol es la estrella del sistema planetario en el que se encuentra la Tierra; por tanto, es la más cercana a la Tierra y el astro con mayor brillo aparente. Su presencia o su ausencia en el cielo determinan, respectivamente, el día y la noche. La energía radiada por el Sol es aprovechada por los seres fotosintéticos, que constituyen la base de la cadena trófica, siendo así la principal fuente de energía de la vida. También aporta la energía que mantiene en funcionamiento los procesos climáticos. El Sol es una estrella que se encuentra en la fase denominada secuencia principal, con un tipo espectral G2, que se formó hace unos 5000 millones de años y permanecerá en la secuencia principal aproximadamente otros 5000 millones de años. El Sol, junto con la Tierra y todos los cuerpos celestes que orbitan a su alrededor, forman el Sistema Solar.
A pesar de ser una estrella mediana, es la única cuya forma se puede apreciar a simple vista, con un diámetro angular de 32′ 35″ de arco en el perihelio y 31′ 31″ en el afelio, lo que da un diámetro medio de 32′ 03″. Por una extraña coincidencia, la combinación de tamaños y distancias del Sol y la Luna son tales que se ven, aproximadamente, con el mismo tamaño aparente en el cielo. Esto permite una amplia gama de eclipses solares distintos (totales, anulares o parciales).

Tierra
De Wikipedia, la enciclopedia libre
Tierra

La «Canica Azul» vista desde la nave Apollo 17. |
| Características orbitales |
| Semieje mayor (a) |
149 597 887,5 km |
| Semieje menor (b) |
149 576 999,826 km |
| Perihelio |
0,983 ua |
| Afelio |
1,01671 ua |
| Dist. media del Sol |
0,999855 ua |
| Dist. media del Sol |
149.597.870,691 km |
| Excentricidad |
0,01671 |
| Período orbital |
365,2564 días |
| Velocidad orbital media |
30,2869 km/s |
| Inclinación |
0,000° |
| Número de satélites |
1 |
| Características físicas |
| Diámetro ecuatorial |
12.756,8 km |
| Diámetro polar |
12.713,5 km |
| Diámetro medio |
12.742,00 km |
| Área superficial |
510 065 284,702 km2 |
| Volumen |
1,083 207 × 1012 km³ |
| Masa |
5,9736× 1024 kg |
| Densidad media |
5,5153 g/cm³ |
| Gravedad superficial |
9,78 m/s² |
| Período de rotación |
23,9345h |
| Inclinación axial |
23,45° |
| Albedo |
31-32% |
| Velocidad de escape |
11,186 km/s |
| Temperatura superficial |
| mín.* |
media |
máx. |
| 182 K |
282 K |
333 K |
|
| (*temp. mín. referente a la temperatura sobre nubes) |
| Características atmosféricas |
| Presión atmosférica |
101,325 kPa |
| Nitrógeno |
78,08% v/v |
| Oxígeno |
20,95% v/v |
| Argón |
0,93% v/v |
| Dióxido de carbono |
335 ppmv |
| Neón |
18,2 ppmv |
| Hidrógeno |
5 ppmv |
| Helio |
5,24 ppmv |
| Metano |
1,72 ppmv |
| Kriptón |
1 ppmv |
| Óxido nitroso |
0,31 ppmv |
| Xenón |
0,08 ppmv |
| Monóxido de carbono |
0,05 ppmv |
| Ozono |
0,03 – 0,02 ppmv (variable) |
| Clorofluorocarburos |
0,3 – 0,2 ppbv (variable) |
| Vapor de Agua |
<4% (variable)
No computable para el aire seco. |
La Tierra es el tercer planeta del Sistema Solar (contando en orden de distancia de los ocho planetas al Sol), y el quinto de ellos según su tamaño. Está situada a unos 150 millones de kilómetros del Sol. Hasta 2009, es el único planeta en el que se conoce la existencia de vida. La Tierra se formó al mismo tiempo que el Sol y el resto del Sistema Solar, hace unos 4570 millones de años. El volumen de la Tierra es más de un millón de veces menor que el Sol y la masa de la Tierra es nueve veces mayor que la de su satélite, la Luna. La temperatura media de la superficie terrestre es de unos 15 °C. En su origen, la Tierra pudo haber sido sólo un agregado de rocas incandescentes y gases.
A la forma de la Tierra (entendida como la altura media del mar o que adoptaría el mar en los continentes) se le denomina geoide. El geoide es una superficie similar a una esfera achatada por los polos (esferoide). Su diámetro es de unos 12 700 km. Al conjunto de disciplinas que estudian los procesos de diversas escalas temporal y espacial que gobiernan este planeta se le llama geociencias o ciencias de la Tierra.
El 71% de la superficie de la Tierra está cubierta de agua. Es el único planeta del sistema solar donde el agua puede existir permanentemente en estado líquido en la superficie. El agua ha sido esencial para la vida y ha formado un sistema de circulación y erosión único en el Sistema Solar.
La Tierra es el único de los cuerpos del Sistema Solar que presenta una tectónica de placas activa: Marte y Venus quizás tuvieron una tectónica de placas en otros tiempos pero, en todo caso, se ha detenido. Esto, unido a la erosión y la actividad biológica, ha hecho que la superficie de la Tierra sea muy joven, eliminando por ejemplo, casi todos los restos de cráteres, que marcan muchas de las superficies del Sistema Solar.
La Tierra posee un único satélite natural, la Luna. El sistema Tierra-Luna es bastante singular, debido al gran tamaño relativo del satélite.
Uno de los aspectos particulares que presenta la Tierra es su capacidad de homeostasis que le permite recuperarse de cataclismos a mediano plazo.
En el caso de la Luna, tiene una masa tan similar a la masa de la Tierra que podría considerarse como un sistema de dos planetas que orbitan juntos (sistema binario de planetas). Tal es el caso de Plutón y su satélite Caronte. Si dos objetos poseen masas similares, se suele hablar de sistema binario en lugar de un objeto primario y un satélite. El criterio habitual para considerar un objeto como satélite es que el centro de masas del sistema formado por los dos objetos esté dentro del objeto primario. El punto más elevado de la órbita del satélite se conoce como apoápside.
En el Sistema Solar, los nombres de los satélites son personajes de la mitología, excepto los de Urano que son personajes de diferentes obras de William Shakespeare.
Por extensión se llama lunas a los satélites de otros planetas. Se dice los cuatro satélites de Júpiter, pero también, las cuatro lunas de Júpiter. También por extensión se llama satélite natural o luna a cualquier cuerpo natural que gira alrededor de un cuerpo celeste, aunque no sea un planeta, como es el caso de la luna asteroidal Dactyl girando alrededor del asteroide (243) Ida etc
